Desde las ventanas y los balcones

Somos sensibles a aquellas personas que muestran capacidades, valores, riquezas, gestos… que, en una u otra medida, hablan de nosotros. Esos desconocidos que arrancan mis aplausos han llegado, sin ellos saberlo, a “despertar” algo que hay en mí.Ellos son como un espejo que refleja la luz que hay en mí, y que no siempre acabo de ver.

Mario Águeda

Mon, 04/06/2020 - 20:25

Vivo en un barrio en la periferia de Madrid. Las calles son amplias, los edificios no son altos y cada uno ocupa una manzana, con sus zonas comunes y sus vallas que definen bien cada propiedad.

Desde hace unos días, todos los vecinos, de uno y de otro lado de la calle, tenemos una cita. A las 8 de la tarde, nuestra ventanas y balcones se abren, nuestras casas se abren para aplaudir juntos.  No nos conocemos, pero nos unimos en un gesto común, y en un sentir común. Nuestros aplausos están cargados de gratitud a los que hoy saturan los ámbitos sanitarios de profesionalismo y de entrega, a los que atienden en sus farmacias miles de preguntas cargadas de inquietud y temor para dispensar serenidad y sentido común, a los servicios de alimentación y necesidades básicas, los transportistas, que reponen lo que se vacía cada jornada…

Aplausos a quienes no conocemos, quizás, en persona, pero que nos hacen vivir admiración y gratitud.  

Somos sensibles a aquellas personas que muestran capacidades, valores, riquezas, gestos… que, en una u otra medida, hablan de nosotros. Esos desconocidos que arrancan mis aplausos han llegado, sin ellos saberlo, a “despertar” algo que hay en mí. Ellos son como un espejo que refleja la luz que hay en mí, y que no siempre acabo de ver.

A las 8 de la tarde tenemos una cita. Nos vemos de lejos, pero ya nos reconocemos un poco más. Nos deseamos buenas noches. Sin saber nuestros nombres, nos despedimos hasta mañana, en que, de nuevo, nuestros aplausos nos encontrarán en un gesto común de admiración y gratitud.

Os propongo algunas preguntas de reflexión:

  • ¿Qué personas hoy despiertan mi admiración y mi gratitud? ¿Qué les veo vivir?
  • ¿Hay en mi algo semejante, sea la que sea la intensidad con la que lo vivo?

Comentarios

Vicky Domínguez Olaya
2 June 2020
Me admiran aquellas personas que desde su hacer cotidiano,hogareño,sencillo mantienen un espíritu de ayuda y servicio a los demás,a los de su pequeño entorno cercano y familiar,a los suyos. Personas como mi madre, que con sus 80 es un ejemplo de positividad, disponibilidad y generosidad en su hacer y ser como matriarca familiar. Sigue donando la fuerza que le queda para que todo siga su curso,para que nada distorsione el ritmo y el ambiente familiar que tanto trabajó y aspiró a conseguir... para llevar de manera ejemplar la enfermedad de mi padre ,para siempre estar ahí generosamente disponible ,resolutiva y realista... Admiro a su vez, también ,a mi sobrina ,la nieta segunda,que con sus 24 ha elegido confinarse con sus abuelos para ser ayuda generosa,gratuita y altamente eficiente,mostrando su amor,su capacidad de cuidar al abuelo,enfermo ya avanzado de Parkinson y poder descargar así a la abuela de esta difícil realidad. Admirable,admirable todo lo que ambas nos regalan,nos brindan y nos comparten así ,sencillamente,por ser quiebes son. Agradecida y admirada me hacer quedar

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